Una espada desafilada - D. Cánovas

D. Cánovas

 

Existe un programa radiofónico en inglés titulado Back to the Bible, que en español se puede traducir por Volver a la Biblia. Podría ser un buen eslogan para el evangelismo moderno. En estos días en que tantos se han alejado de la Escritura en aras del modernismo o el emocionalismo, con tan nefastos resultados, bueno sería que muchos se replantearan volver a la Palabra de Dios con una actitud de sencilla sumisión.

 

Pero mucho nos tememos que aquellos no son los únicos que necesitan “volver a la Biblia”. El “aceptar las Sagradas Escrituras como regla de fe y conducta” no garantiza, por sí solo, que éstas informen, formen y transformen nuestras mentes y nuestras vidas. Hace falta mucho más.

 

A muchos nos gusta citar las conocidas palabras de Hebreos de que “la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos”, pero en la práctica damos a veces la impresión de utilizar una espada desfilada. ¿Qué quiere decir esto? Pues que una utilización mecánica o superficial de la Escritura no produce mayor efecto en lo espiritual que una espada embotada en lo material. Algunos convierten los textos bíblicos en una especie de mantras que repiten rutinariamente sin que les preocupe demasiado el sentido y el significado de los mismos; frases sacadas de su contexto bíblico y cultural que quizá produzcan un efecto emocional transitorio, pero que dejan la mente vacía, el corazón frío y la voluntad desmotivada.

 

Hay que volver a una Biblia afilada mediante el estudio asiduo, espiritual y profundo de las Escrituras. Debemos saber no solo qué creemos sino también por qué creemos. Y para ello no es suficiente la audición de uno o dos sermones a la semana y una lectura apresurada y monótona de la Palabra de Dios.

Es aquí donde la literatura cristiana desempeña un papel vital. Los buenos libros cristianos no buscan suplantar la Biblia y menos aún menoscabar su mensaje. Su propósito es todo lo contrario: proporcionarnos las herramientas para poder utilizar una Biblia afilada que pueda penetrar “hasta la división del alma y el espíritu” y discernir “los pensamientos y las intenciones del corazón”.

 

Querido lector; ¿está tu espada espiritual desafilada? Pues no olvides que nos encontramos en una batalla espiritual y que todo nuestro armamento ha de estar en perfectas condiciones si hemos de ganar batallas para el Señor. En esta página de Cristianismo Histórico encontrarás buenas herramientas para ello.

 

 

D. Cánovas, Selecciones Literarias. Derechos Reservados ©2010