De regreso a la Escritura - Por Plinio R. Orozco

Por Plinio R. Orozco


La Palabra de Dios es maravillosa, impactante, transformadora; es una espada de dos filos; es un espejo; es un martillo que quebranta el orgullo, y a pesar de todas sus maravillosas virtudes, es uno de los libros más despreciados, el cual muchos desearían desaparecer por completo.


La Palabra de Dios es rechazada por los incrédulos constantemente, pero también es un libro menospreciado por muchos así-llamados evangélicos.


“Regresar a las Escrituras” significa evaluar todas nuestras doctrinas y practicas a la luz de la Palabra de Dios. Significa que sea la Palabra de Dios quien gobierne nuestras vidas, nuestros púlpitos, nuestras adoraciones familiares, nuestras consejerías , los debates teológicos, etc.


Me asombra ver en las redes sociales la cantidad de debates teológicos donde la Biblia no es ni siquiera mencionada. Sólo veo como se comparten artículos, frases, se citan extractos de libros y opiniones muy personales, pero no es la Palabra de Dios que sea el centro de estos debates, Y ante esta lamentable realidad el llamado es a regresar a las Escrituras.


La Palabra de Dios es única.  Ella está por encima de nuestras opiniones y pensamientos, y ocupa un lugar bien alto en nuestras bibliotecas.


El siguiente pasaje nos deja ver grandes verdades sobre la Escritura:


“Toda la Escrituraes inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

 

(2Timoteo 3:16-17)

 

Ella es útil para enseñar: Se refiere a las verdades doctrinales que deben gobernar nuestros pensamientos y acciones.


Ella es útil para redargüir: Sugiere poner a la luz la conducta pecaminosa y las enseñanzas erróneas.


Ella es útil para corregir: Significa enderezar o levantar.


Ella es útil para instruir en justicia: Se refiere a la habilidad de la Biblia para llevarnos a la madurez.


“…a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. ( 2Timoteo 3:17 )

 

 

Queridos hermanos, no desviemos nuestra mirada de las Sagradas Escrituras.  Deben ser el todo para los cristianos, pues la Palabra de Dios es viva y eficaz, y  hace la diferencia, porque es la Palabra de Dios y no la Palabra de los hombres.


Agradecemos a Dios por los siervos que ha levantado a través de los años. Pero aun si las Palabras de los hombres no concuerdan con las verdades de la Palabra de Dios deben ser rechazadas rotundamente.


Que este regreso constante a las Sagradas Escrituras esté acompañado de mucha humildad.


“Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”. (Salmo 119:105 )

 

“Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas”. (Salmo 138:2)